En su más reciente informe, la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) señaló que América Central y el Caribe fue la región con menor incremento en capacidad instalada de energías renovables durante 2024.
La región sumó 0,6 gigavatios (GW), lo que representa un crecimiento del 3,2 % respecto al año anterior y eleva la capacidad total regional a 19 GW. Este volumen equivale al 0,4 % de la capacidad renovable instalada a nivel mundial.
A nivel global, la expansión de las energías renovables alcanzó una cifra récord de 585 GW, con un crecimiento del 15,1 %. Asia encabezó el avance, con 421,5 GW adicionales, seguida de Europa (70,1 GW), América del Norte (45,9 GW), África (4,2 GW) y América del Sur (22,5 GW). En contraste, Centroamérica y el Caribe representaron una proporción menor dentro de este panorama.
El informe destaca que la energía solar fotovoltaica y la energía eólica fueron las fuentes con mayor expansión, representando conjuntamente el 96,6 % de las adiciones netas en 2024. Según los datos, más de tres cuartas partes de la nueva capacidad correspondieron a energía solar.
En Latinoamérica, Brasil fue el país con mayores incorporaciones, sumando 15,2 GW de energía solar. A nivel mundial, China lideró con 373,6 GW, representando más del 60 % de la capacidad añadida.
Avances y desafíos rumbo a 2030
IRENA subraya que, aunque el crecimiento global ha sido significativo, la expansión actual no es suficiente para alcanzar la meta fijada en la Cumbre del Clima COP28 de Dubái: triplicar la capacidad renovable instalada para 2030. Para cumplir ese objetivo, la tasa de crecimiento anual debería incrementarse a 16,6 % entre 2025 y 2030.
La organización destacó que existen diferencias regionales en el ritmo de expansión. En ese contexto, instó a los países a reforzar sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) e integrar metas más claras y cuantificables en materia de energías renovables.
Contexto regional
El informe no incluye desgloses por país dentro de Centroamérica. Sin embargo, la información disponible indica que la región mantiene una participación reducida en la capacidad renovable global. Según IRENA, las condiciones necesarias para acelerar la transición energética incluyen marcos normativos estables, acceso a financiamiento y cooperación internacional.
Francesco La Camera, director general de IRENA, señaló que la expansión de las renovables “equivale a oportunidades de desarrollo y seguridad energética” y destacó la importancia de que los gobiernos aprovechen los próximos ciclos de planificación climática para fortalecer sus estrategias nacionales.