La más reciente actualización de ChatGPT ha generado un fenómeno visual inesperado en redes sociales. A solo días del lanzamiento del nuevo generador de imágenes basado en la versión GPT-4o, miles de usuarios comenzaron a compartir ilustraciones creadas por inteligencia artificial que emulan el estilo de Studio Ghibli, el icónico estudio de animación japonés.
La tendencia no solo muestra las mejoras técnicas de la herramienta de OpenAI, capaz de producir imágenes más detalladas, seguir instrucciones complejas y reproducir una amplia variedad de estilos, sino también el grado de conexión emocional que genera este tipo de arte digital en el público.
Imágenes que recrean escenas cotidianas, memes populares e incluso momentos políticos —incluyendo reinterpretaciones de figuras de la política hondureña con estética Ghibli, como la imagen viral del expresidente Juan Orlando Hernández en el momento de su captura en 2022— comenzaron a circular en plataformas como X (antes Twitter) e Instagram.
Algunas recreaciones virales incluyen desde el famoso meme del “novio distraído” hasta reinterpretaciones visuales del magnate Elon Musk durante una cena con Donald Trump, pasando por adaptaciones de The Sopranos y The Lord of the Rings.
La herramienta, además, ha sido utilizada junto con Sora, el sistema de texto a video de OpenAI, lo que ha llevado a la generación de clips breves con estilo animado. Estas piezas se han convertido en contenido compartido de forma masiva, al punto que el propio Sam Altman, CEO de OpenAI, ironizó sobre el fenómeno diciendo que, tras años de desarrollo de inteligencia artificial para resolver problemas complejos, fue el estilo Ghibli lo que finalmente se volvió viral.
“Un día te despiertas con cientos de mensajes: Mira, te convertí en un twink estilo Ghibli, jaja”, comentó en su cuenta de X.
Un debate que no es nuevo
La circulación de estas imágenes también ha traído de vuelta discusiones sobre el uso de estilos visuales de artistas reconocidos por parte de sistemas de IA. En redes sociales, muchos usuarios recordaron un video de 2016 en el que Hayao Miyazaki, cofundador de Studio Ghibli, expresa su rechazo a la idea de que las máquinas reemplacen el arte humano.
Aunque no existen señalamientos directos por parte del estudio japonés, el video se ha convertido en un punto de referencia en el debate sobre el rol de la inteligencia artificial en la creación artística contemporánea.
El fenómeno ocurre pocas semanas después de que miles de personas firmaran una carta pública solicitando a la casa de subastas Christie’s cancelar una exposición dedicada exclusivamente al arte generado por IA, argumentando que algunas de las obras digitales podrían estar inspiradas en contenidos protegidos por derechos de autor.
Desde OpenAI, se aclaró que su sistema fue entrenado para reconocer y replicar una variedad de estilos visuales, pero que las solicitudes que infrinjan políticas de uso, como la recreación directa de obras protegidas, pueden ser restringidas.
Tecnología en evolución, creatividad en expansión
Más allá del debate, la actualización de GPT-4o ha demostrado avances significativos en generación de imágenes. Con mejoras sustanciales en la representación de texto dentro de los diseños, capacidad para seguir instrucciones más específicas y mayor fidelidad estética, el sistema amplía las posibilidades creativas para usuarios de todo el mundo.
El uso de herramientas de IA generativa en el arte visual, como en otras áreas, continúa evolucionando rápidamente. Y aunque las preguntas en torno a su uso ético, autoría o regulación permanecen abiertas, lo cierto es que el acceso a estas tecnologías está redefiniendo la manera en que se produce, consume y comparte contenido visual.